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Técnicas de relajación para niños: aprendiendo a manejar la ansiedad a través del juego

Por Angélica Cuns | Neuropsicóloga

Los niños también pueden experimentar estrés, ansiedad, miedo y tensión. A veces lo expresan diciendo que están preocupados, pero otras veces aparece de formas menos evidentes: dificultad para dormir, irritabilidad, inquietud, dolores físicos, llanto, frustración o dificultad para concentrarse.

Enseñarles desde pequeños estrategias para reconocer lo que ocurre en su cuerpo y aprender a relajarse puede convertirse en una herramienta muy valiosa para su bienestar emocional.

¿Qué es la técnica de Koeppen?

La técnica de relajación de Koeppen es una estrategia de relajación muscular especialmente adaptada para niños. Su principal característica es que utiliza el juego y la imaginación para enseñarles a tensar y relajar diferentes grupos musculares.

En lugar de pedirle al niño simplemente que “se relaje” —algo que puede resultar bastante abstracto—, se utilizan imágenes y situaciones fáciles de imaginar.

Por ejemplo, podemos invitarlo a imaginar que está exprimiendo un limón con mucha fuerza entre sus manos y, después de unos segundos, pedirle que abra las manos lentamente y observe cómo desaparece la tensión.

De esta manera, el niño comienza a identificar la diferencia entre estar tenso y relajado, desarrollando progresivamente una mayor conciencia de las señales de su propio cuerpo.

¿Cómo puede ayudar a los niños?

Cuando se practica de manera regular y se adapta a la edad y necesidades de cada niño, este tipo de ejercicios puede contribuir a:

  • Disminuir la tensión física asociada al estrés y la ansiedad.
  • Favorecer estados de calma y relajación.
  • Facilitar las rutinas antes de dormir.
  • Promover una mejor autorregulación emocional.
  • Favorecer la atención y la concentración.
  • Ayudar al niño a reconocer las señales corporales que aparecen cuando está preocupado, nervioso o asustado.
  • Aumentar su sensación de autonomía al contar con una estrategia que puede utilizar para recuperar la calma.

Relajarse también se aprende

Uno de los objetivos más importantes no es simplemente conseguir que el niño “se calme”, sino enseñarle qué puede hacer cuando comienza a sentirse nervioso, preocupado o sobrecargado.

Con la práctica, puede aprender a identificar señales como apretar las manos, tensar los hombros, respirar más rápido o sentir molestias en el estómago, y comenzar a utilizar estrategias de regulación antes de que el malestar aumente.

Por eso, las técnicas de relajación funcionan mejor cuando se practican también en momentos de tranquilidad y no únicamente cuando el niño ya está muy alterado.

Tarjetas de relajación para practicar en casa

En Avanza hemos preparado unas divertidas tarjetas de relajación para niños basadas en la técnica de Koeppen, utilizando situaciones sencillas y la imaginación como recurso principal.

Puedes practicarlas en casa como un pequeño juego: unos minutos al día pueden ayudar al niño a familiarizarse con las sensaciones de tensión y relajación de su cuerpo.

Y recuerda: la autorregulación no significa pedirle a un niño que deje de sentir. Significa enseñarle herramientas para comprender lo que siente y saber qué puede hacer con ello.

Si observas que la ansiedad, los miedos, las dificultades para dormir o la regulación emocional están interfiriendo de manera frecuente en la vida cotidiana de tu hijo, es recomendable consultar con un profesional para comprender qué puede estar ocurriendo y determinar qué tipo de acompañamiento necesita.

Angélica Cuns
Neuropsicóloga
Avanza Neuropsicología